Nuestra Visión

Creemos firmemente que en el futuro las máquinas desarrollarán la práctica totalidad de los trabajos físicos que hoy son responsabilidad de los Humanos. Esto no es algo negativo si pensamos que la población tendrá sus necesidades básicas garantizadas y que podrán dedicar su tiempo productivo a temas realmente importantes para la sociedad, investigando y desarrollando todo su talento creativo. Nos imaginamos un mundo donde será posible edificar cualquier infraestructura, ya que al mano de obra mecanizada permitirá que los precios sean prácticamente insignificantes, un mundo automatizado donde cultivos se vuelvan altamente eficientes y sean capaces de suplir las necesidades de una población en crecimiento exponencial.

Si la transformación humana de tener un comportamiento nómada a vivir en ciudades permitió que se desarrollasen la alfarería, la economía, e infinidad de disciplinas que han dado pie a la civilización tal y como la conocemos, solo porque hubo individuos que se vieron libres de trabajo, nos preguntamos qué nuevas disciplinas nos deparará ese futuro donde el grueso de la población se verá emancipada del trabajo tal y como lo conocemos.

Vivimos en un siglo de importantes cambios, donde la Cuarta Revolución Industrial crea las bases tecnológicas para la futura emancipación del trabajo. Este hecho nos enfrenta a un profundo debate sobre qué y cómo debe ser nuestra sociedad. Ya que hasta ahora el trabajo ha sido el único medio que han tenido los ciudadanos para poder subsistir. Pero ¿y si no existe necesidad de mano de obra? ¿cómo obtendrán los ciudadanos sus bienes? ¿cuál será el nuevo concepto del dinero?

Todos estos interrogantes no son más que la punta del iceberg de todas las cuestiones que se nos vienen encima. Los robots y la inteligencia artificial no solo van a crear nuevos trabajos e industrias, también van a cambiar la forma en la que nos relacionamos entre nosotros y con el medio que nos rodea. Muchas de las cosas que ahora son incuestionables con toda probabilidad mañana estarán en entre dicho, si no lo están en este preciso instante.

En la actualidad los índices de paro en los países desarrollados son alarmantes, se vendió la idea de que a medida que la tecnología avanza se van necesitando nuevos tipos de trabajo, pero la realidad es que eso no es del todo cierto. Los nuevos tipos de trabajo no necesitan de “tantos” trabajadores y aunque se crean nuevas necesidades, muchas de las cuales están por suplir, también es cierto que existe una gran cantidad de ciudadanos que se quedan libres de trabajo. No es solo que estén en paro, es que no tienen donde trabajar, sus necesidades, incluso sin trabajar, están tecnológicamente cubiertas. Otro reto será adaptar la legislación para que los ciudadanos en esta situación puedan acceder a su parte de los recursos generados.

El problema en el contexto actual es que si no se trabaja, no se gana dinero, y si no se gana dinero, no hay forma de subsistir.

Se genera pobreza, se reduce el mercado potencial de clientes paulatinamente y se aboca al colapso del orden económico. Esta es la razón por la que en los últimos años se ha hablado de “renta universal mínima” y en algunos países incluso se esta probando con ciudadanos al azar, para estudiar su comportamiento. Porque aún se tiene la arcaica y equivocada idea, de que un ciudadano sin necesidad de trabajar, dejará de esforzarse y se convertirá en un mantenido.

El Futuro, en sus múltiples posibilidades, presenta dos vertientes, una optimista donde sabremos enfrentar todos estos retos, y otra pesimista, donde nuestra falta de visión y miedo nos conducirán a un colapso de nuestro sistema actual. Y obviamente si queremos alcanzar la situación optimista, tendremos que trabajar por ella.

Partimos de la premisa de que el progreso, entendido como el avance tecnológico, es algo imparable. Se puede retrasar en cierta medida aplicando leyes restrictivas, pero a medio y largo plazo esas leyes son incapaces de frenarlo, situaciones similares han ocurrido en el pasado y hoy no son una excepción. Si en un país se prohíbe determinada tecnología que suponga un plus competitivo rápidamente otro país o empresa tomará el relevo, y obligará a la anterior a adaptarse a la nueva situación si no quiere desaparecer.

Es en base a esta reflexión que creemos que la mejor forma de prepararnos para el futuro es anticiparnos a estas tecnologías que han llegado para quedarse. Anticiparnos para poder participar de forma activa en su desarrollo y encauzar su propósito para que el progreso sea realmente un progreso del que se puedan beneficiar todos los ciudadanos.

Hoy es vital adaptar el concepto de trabajo al nuevo entorno que ha creado la tecnología.

En la actualidad se están desarrollando tecnologías que a medio plazo permitirán a las máquinas desarrollar cualquier trabajo de naturaleza física. Los trabajos de naturaleza física van desde labores agrarias hasta operaciones de cirugía, sin dejar de lado incluso trabajos como la abogacía, donde tecnologías de inteligencia artificial, como Watson de IBM, ya son capaces de desempeñar las labores de un abogado. Baker & Hostetler ha sido el primer bufete de abogados que ha contratado a un abogado virtual, una inteligencia artificial capaz de comprender situaciones y buscar en segundos cualquier caso similar para defender a su cliente.

Por tanto las máquinas no son solo robots, un programa de contabilidad también puede ser considerado una máquina, y este programa también es capaz de sustituir puestos de trabajo. Uno de los campos que más se han visto afectados es la arquitectura, en la actualidad existe software capaz de diseñar de forma automática una casa, e incluso barrios enteros según la morfología del terreno. Todas estas tecnologías se aplican en la actualidad y en la Cuarta Revolución Industrial se da un salto exponencial en su implantación y desarrollo.

Hablamos de transporte automatizado, hablamos de gestión de pedidos sin intervención humana con almacenes automáticos, hablamos de construcción de casi cualquier objeto en cualquier lugar gracias a impresión 3D, hablamos de transacciones monetarias en tiempo real sin intermediarios gracias a cryptomonedas, hablamos de un mundo que esta en desarrollo y que va a ser muy real en muy poco tiempo.

La automatización y las nuevas tecnologías, bien empleadas, son la llave a un mundo mejor, donde la realización personal y la investigación en favor de la sociedad, serán la meta y el nuevo concepto de trabajo.

En Onw4rds pretendemos ayudar y asesorar a nuestros clientes ante esta nueva realidad. Dejando claro que no siempre automatizar implica mejorar, y poniendo en valor Nuestra Visión de lo que debe significar y debe aportar realmente el progreso.


Juan de Dios Yáñez Ávila

CEO de Onw4rds